El aire puro es un derecho inalienable y la responsabilidad de todos

La Agricultura Natural, en su principio número cuatro, declara expresamente la necesidad de abandonar del uso de químicos para el cultivo, sea para fertilizantes, sea como acción anti plagas. Se trata de una base fundamental para toda agricultura alternativa. El daño que se le produce a la tierra, al aire, a las aguas y al alimento que comemos, es tan grave y evidente para todas las manifestaciones vivas de este planeta, que no vemos posibilidad alguna de aplicar transición alguna en este sentido.

Este principio también es extensivo para la Vida Natural Consciente. Nos encontramos en ámbitos muy sutiles que requieren de mucha reflexión y apertura, pues el sistema artificialista imperante ha articulado una maquinaria muy dañina para todo nuestro medio y los seres vivientes de esta Tierra, con agravantes que nos ponen en una situación muy difícil. Sin una adecuada deliberación, dentro de todos los ámbitos del conocimiento, no podemos ubicar la llamada necesaria “natural artificialidad” en todos los campos posibles afectos, más allá del propio cultivo de la tierra y que tienen que ver con nuestra salud humana y del medio ambiente.

En el ámbito particular de la agricultura, es un hecho experimentado y demostrado que, cuando a la Naturaleza se la deja en paz, ella misma tiene la infinita capacidad de recomponer los daños causados, sean estos de la clase que sea. Sólo hace falta ser pacientes y esperar a que todo se recomponga por sí mismo.

Todos los elementos son importantes, pero el aire es uno de los más fundamentales de nuestra Naturaleza, debemos cuidarlo y mimarlo por encima de todo. Si en los cuerpos de los seres vivos, existe algún tipo de foco dañino para su salud o el ambiente, y aplicamos una sustancia química en el aire intentando evitar ese daño, lo que estamos haciendo es debilitando, aún más, las propias defensas naturales y otros componentes, y dando fuerza a lo que está dañando a los cuerpos, provocándoles un colapso de difícil recuperación.

Cuando el aire se enrarece por extra-actividad supuestamente preventiva, ya sea proveniente de substancias químicas, ya sea por otros factores más complejos de medir, los seres vivos de la tierra, se encuentran afectados de su capacidad -básica y vital- de vida, que es la respiración misma y el mecanismo de asimilación de ese aire dentro de nuestro cuerpo, causando males derivados en las vías respiratorias y otros órganos corporales, tanto del cuerpo humano como de otros cuerpos de la Naturaleza.

En reciente artículo, la Agricultura Natural de vida Natural Consciente expresó el derecho inalienable de todo ser vivo de este planeta de respirar y recibir un aire puro, siendo ésta, una de las bases de una vida saludable junto con la responsabilidad inalienable de conservación del aire limpio. Por ello, toda actividad humana que atente contra estos principios fundamentales inalienables, sin la debida prudencia, conocimiento y deliberación, sea cual sea la causa de aplicación, debería ser declarada contundentemente por nuestros ámbitos y más allá de ellos.

Hoy, hemos leído la Orden SND/351/2020 de 16 de abril, donde se autoriza el uso de biocidas. Esta orden permite la fumigación colectiva, sin contener, en principio, ninguna limitación, ni de zonas, ni de cantidades y sin la necesaria discusión desde las diferentes alternativas y experiencias de conocimiento. Entre otras cosas, sin tener en cuenta tampoco que ya fue hecho probado en la historia, que la fumigación no es una práctica eficaz para el tipo de problemas microbiológicos con los que nos enfrentamos; que deben tratarse, contrariamente, con una forma de vida sana, donde, una de las cosas más importantes que implica es, precisamente, el respirar aire puro. Este asunto creo que es de profunda gravedad, nos toca el aire tan valioso que respiramos y del que depende directamente nuestra salud básica.

Desde el ámbito alternativo al que represento, la Asociación nacional Agricultura Natural España, y, probablemente, en nombre de muchas otras personas, rechazamos las presentes medidas, por el riesgo directo que supone para la salud pública -contaminación de los cuerpos- y el medio ambiente -contaminación del aire, la tierra y las aguas-, aplicando nuestro pleno derecho de libertad de expresión, desde el pueblo más llano; e instamos a las autoridades pertinentes, que, por favor, tomen las medidas necesarias para dar un paso atrás sobre este tema tan delicado.

La contaminación del aire tiene muchas fuentes, y todas ellas son muy importantes de tratar, la humanidad tiene la necesidad imperiosa de información y debates democráticos fehacientes y contrastados adecuadamente, con toda su complejidad, que muestren toda la realidad posible sobre los daños potenciales sanitarios y ambientales a los que estamos todos expuestos, por contaminaciones diversas en el aire. Pensamos que es responsabilidad de todos y deben ser las autoridades las que, por favor, también colaboren en poner las medidas necesarias para que se abra a la precaución y a un debate común, serio y cauteloso sobre ello, tal como ya han hecho algunos países del mundo, ya que es este un tema que se encuentra en la preocupación y afectación de todos los habitantes, aún más agravada por las circunstancias actuales.

Esperando que se atiendan nuestras solicitudes, no dejamos de creer y crecer en un mundo más natural y más consciente.  

Asociación Agricultura Natural España (ANE)

 

 https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-4492

 

2 comentarios sobre “El aire puro es un derecho inalienable y la responsabilidad de todos

  1. Candela Contestar

    Es tremendo donde yo vivo todavía se aplica el glifosato, las fincas de cereal huelen fortísimo cuando paseas entre ellas y cuando llueve el agua se filtra llena de este contaminante. No hay ni una mariposa ni una abeja ni ningún insecto beneficioso para la agricultura. En los sitios donde pones un pequeño huerto ecológico, la naturaleza se recupera y vuelve la vida, pero rodeados de fincas contaminantes no es posible recuperar del todo. con esas máquinas el viento lo lleva a todas partes y el agua Contaminada también Alcanza Algunas raíces de huertos limpios

  2. Juan Benítez Jamchen Contestar

    Hola Candela, ciertamente, la agricultura general tomó posturas muy dañinas y nos afecta a todos, no sólo por el alimento perturbado que están poniendo a disposición del consumidor, sino también por la afectación ambiental y de los mismos habitantes. El esfuerzo para ejercer nuestros derechos inalienables es primordial. Debemos tomar fuerza y animarnos a defenderlos. Todo nuestro apoyo desde ANE.

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